¿Por qué el retroceso democrático beneficia a los 'Sátrapas Sin Fronteras'?

Si entendemos que la guerra contra Ucrania es también un conflicto global entre autocracias y democracias, los recientes y graves retrocesos protagonizados por diferentes gobiernos deben contabilizarse como un beneficio para los Sátrapas Sin Fronteras, empeñados en que el futuro pertenece a regímenes extremadamente iliberales unidos por su brutalidad, corrupción e incompetencia. No importa que el año pasado fuera un «annus horribilis» para el núcleo duro del eje autocrático formado por Rusia, China e Irán, el contagioso declive democrático registrado en los últimos meses empieza a tener proporciones preocupantes. La lista de estas amenazas antidemocráticas desde dentro tiene una dimensión verdaderamente global. México ha tomado medidas para desmantelar su organismo independiente de supervisión electoral. En la India, el historial de represión contra críticos y minorías religiosas se ha visto completado con la reciente descalificación de un importante líder de la oposición para ocupar un escaño parlamentario. En Brasil, la derrota electoral de Jair Bolsonaro (el Trump tropical) fue seguida por un asalto el pasado enero a las sedes de las instituciones de gobierno en Brasilia. Sin olvidar la flagrante deriva autoritaria de dos miembros de la OTAN: Hungría y Turquía. Con diferencia, el caso más preocupante es el de Israel. El gobierno de coalición del primer ministro Benjamin Netanyahu pretende debilitar el poder del poder judicial, un plan que sus oponentes califican de amenaza existencial a la tradición democrática del país fundada hace 75 años. La reacción de protesta por parte de la sociedad civil de Israel, y también las presiones de Estados Unidos, han forzado a suspender temporalmente este flagrante asalto a la separación de poderes. En este contexto tan negativo, multiplicado por la destructiva oleada de nacional-populismo, empieza a ser un milagro la resistencia de la coalición formada por países democráticos contra la invasión rusa de Ucrania. Aunque por la forma en que una China cada vez más agresiva contra Occidente está recibiendo en cascada a líderes europeos en búsqueda de divisiones internas, ese record de unanimidad democrática también puede estar en peligro.

Clique aqui para ver articulo original

Author: Pablo Perez