El níquel y el patrimonio natural y cultural 

Me llevó un  nutritivo tiempo indagar sobre  las concesiones mineras,  su historia y actualidad, y además recurrí al uso de técnicas modernas de análisis territorial en tiempo real, para determinar la deplorable situación de depredación en la que se encuentran grandes franjas del territorio norte y nororiental, en donde en vez de reinar el turismo sostenible, las áreas protegidas y los parques nacionales, reina la explotación minera y de hidrocarburos, la maderera no apropiada a la naturaleza del paisaje y de la biodiversidad, la palma africana, el ganado y la agricultura irracional, acompañada de la quema intencional y bien pagada de tierras que hoy es una realidad que hierve.

Acudí a revisar los  avances que sobre grandes franjas del territorio se vienen aplicando gracias a  la tecnología LiDAR (Light Detection and Ranging), que permite remover la zona boscosa y se revelan los incontables vestigios arqueológicos por todo Petén, el sureste de México y Belice, reflejando el sorprendente pasado de la civiización maya.

En relación con la minería del níquel a cielo abierto uno sí que se pone a pensar en las posturas de verdadera estupidez y ánimo de lucro miope de autoridades, gobiernos y grupos de presión en privilegiar la depredación, en vez de cuidar el paisaje, y aprovecharlo de manera inteligente, no sólo para mitigar el cambio climático, sino  para el estudio de nuestro pasado, exponerlo a las nuevas generaciones y al turismo de calidad. Y es que Guatemala es uno de los paraísos del patrimonio natural y cultural. Aquí no hay tan sólo playas, dantas y jaguares –por cierto en proceso de extinción– sino vestigios preciosos de un pasado que muy bien podría ser redituable para la colectividad y el bien público.

 Las autoridades responsables, diz que del medio ambiente y de la cultura, no otorgan importancia a Quiriguá y su área de influencia. Y es que si se llegare a practicar la tecnología LiDAR por la zona, uno sí que encontraría incontables vestigios históricos que se asocian a grandes edificaciones desde El Mirador y Tikal hasta llegar a Copán, pasando por supuesto por Quiriguá.

La historia registra a la administración Berger en la renovación de las concesiones de níquel, y a partir del jineteo de concesiones entre corporaciones se observa cómo en Los Amates, cercano a Quiriguá, se han depredado los terrenos pertenecientes al área Montúfar, que resulta ser un área de belleza inigualable, circundante al lago de Izabal del lado opuesto a la muy conocida en la historia como EXMIBAL, con un pasado violento y de depredación. Conviene así revisar en la historia las cabezas que han estado en el Ministerio de Energía y Minas, quienes han sido altamente responsables del desastre.

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Author: Maria Suarez