Estadísticas… uff

Las estadísticas son determinantes para llegar a conclusiones acertadas en la mayoría de temas que pudieran preocuparnos.

Por ejemplo: ¿Por qué me  reprochas “vos” que esté yo    tan  cansado y  con tanta  frecuencia? Falta de vitaminas y ejercicio pudiera quizás ser la causa   aunque no es tampoco explicación   suficiente.  En realidad la razón profunda de mi constante fatiga  está  en  la  estructurada productiva  de  la nación  guatemalteca y  quién y cómo se crea riqueza en nuestro país.  Para entender y aclarar el tema ahí  están  las  estadísticas  referentes  al  caso. 

Veamos:  La población  de este país ronda los  17 millones de habitantes. De estos hay  dos  millones de  jubilados  que ya no laboran, lo que nos deja 10 millones de población activa. Descontando tres  millones y medio de estudiantes cuya actividad laboral ––unos sí y muchos no por edad y tantos otros motivos– es difícilmente calculable quedara una   fuerza laboral de  ocho  millones de  posibles trabajadores de varias índoles. De ahí restemos dos millones  de empleados públicos y  nos   quedaran  seis millones aptos para trabajar. Sigamos y apartemos un millón y medio de policías PNC y Municipales –que pasan su tiempo peleando entre sí–  miembros de seguridad privada  y elementos  del Ejército y   quedaran disponibles  para efecto  de actividades productivas  cinco millones de habitantes. Si restamos de ello  –como se deber hacer– un  millón ligados a organismos estatales, ONG, personas de cuello blanco, etcétera, estaremos reducidos a cuatro millones y medio listos  para producir riqueza  para la nación. Desafortunadamente de esa cifra  deberemos descontar   388 mil de personas  enfermas y hospitalizadas,  783 mil padeciendo invalidez, 400 mil presos por causas diversas, y finalmente  2 millones 300 mil de  campesinos y  rurales sin trabajo  fijo, y estadísticamente hablando poco calificables,   ello   nos dejará 629 mil habitantes susceptibles de hacer una  labor  constante y  productiva. 

 Pero sucede que de los  restantes, 628 mil 998 viven de las “benditas”  remesas  y que dichos  recipiendarios  se  pasan la mayoría de su tiempo activo  esperando su próximo cheque  procedente de sus familiares. Ello dejara para la producción nacional únicamente      dos personas: “ vos y yo”. ¡Y para colmo de males vos               –huevón– estás ahí  relajado, tomando el cafecito  matutino y    leyendo  este y otros artículos   mientras yo me preparo a salir raudo y veloz  hacia mi trabajo.  ¡Pero no solo te quedas leyendo elPeriódico  digital, sino  además y sobre todo te estarás largando a medio día   de asueto de Semana Santa o pasaje a Disney  con toda la familia!

¡A quién le extrañará en vista de las circunstancias y de las estadísticas nacionales   que me pase la vida tan  cansado y arrastrando los pies al final de  un día laboral! 

Estadísticas –como todas–  sujetas a revisión.

Clique aqui para el articulo completeo

Author: Maria Suarez