Una buena y reciente noticia es que el 27 de marzo de este año fue notificada la sentencia de la Sala Sexta del Tribunal de lo Contencioso Administrativo de que la marca “FILGUA” le pertenece a la Asociación Gremial de Editores de Guatemala. La decisión aún no es firme: la Cámara de Industria, que pretendió quedarse con la marca, podría interponer un recurso, pero cabría esperar que abandone un proceso que no ha beneficiado a nadie.
Es hora de fortalecer a FILGUA. Ya es la feria del libro más importante de Centroamérica, pero todos deberíamos hacer un esfuerzo por convertirla en una de las 20 más grandes de América Latina. Entre estas ya están, por ejemplo, las ferias de la República Dominicana, Cuba y Ecuador (Guayaquil), que podríamos superar. Hay algunas de esas ferias que por ahora será imposible alcanzar, como las de Guadalajara y Buenos Aires, que reciben casi un millón de visitantes de todo el mundo, y a veces más. En Guatemala FILGUA ha recibido 65 mil visitantes, que pareciera limitado, pero al convertirla en una feria de cobertura centroamericana y al extender su atractivo a ciudadanos guatemaltecos que viven fuera de la capital y a los que viven en el exterior, podría aumentar fuertemente este número. Ya se está logrando esto con ferias del libro organizadas por la Asociación Gremial de Editores de Guatemala en Retalhuleu y Chiquimula, con el apoyo presupuestario aprobado por el Congreso de la República.
Este año se celebrará la 20 edición de la feria, del 6 al 16 de julio, en el Fórum Majadas de la zona 11 de la ciudad de Guatemala. El Salvador será el invitado de honor. Es una oportunidad para que, por la via de presentaciones de libros, mesas redondas, talleres y conferencias, conozcamos no solo de los libros producidos en Guatemala, además de aquellos correspondienes a la literatura universal. Permitirá adentrarnos en el conocimiento de la literatura que actualmente producen los salvadoreños. Servirá para acercarnos a nuestro vecino país y también para proyectar una imagen de Guatemala como auténtico faro de promoción de la lectura y de la cultura en Centroamérica.
Tomemos en cuenta que una feria del libro no es únicamente un evento para vender libros. Además de promover la lectura y ser un área de intercambio entre editores, distribuidores, autores y público, tan necesario en un país con fuertes carencias en el ámbito de la educación como el nuestro, es también un espacio de exposición de nuevas ideas, así como un evento de promoción de la cultura. Es clave para contribuir a que se manifieste la gran diversidad cultural de Guatemala, cada vez con más autores e intelectuales de los pueblos indígenas que enriquecen a Guatemala con sus aportes. FILGUA se ha construido gradualmente, y comunica optimismo y esperanza como espacio de libertad, reflexión e intercambio. FILGUA nos enorgullece: su progreso es el progreso de Guatemala.