Hay veces que hay que repasar nuestra historia reciente para poder entender lo que pasa en Venezuela. Los venezolanos hemos demostrado ser lo suficientemente desmemoriados para ser conducidos como ovejas a un matadero, y lo peor es que lo hacemos felices, cantando y bailando. Y ese trastorno de memoria de corto plazo, que es como lo llaman los especialistas, nos está matando, y es hábilmente aprovechado por los políticos para hundirnos sin escape en un régimen criminal por otros 20 o 30 años más. Pero eso no importa.