La fiscal Virginia Laparra fue condenada en diciembre a cuatro años de prisión por abuso de autoridad por presentar acciones administrativas contra un juez. ¿Cuántos fiscales han planteado denuncias administrativas y nadie los ha perseguido? Un ejemplo concreto: recientemente, Rafael Curruchiche denunció al candidato Edmond Mulet en el TSE de forma administrativa; es decir, hace precisamente lo que le imputa a Laparra como delito. Tal es el descaro de estos tiempos.
Hoy es previsto que inicie otro juicio sumario, ahora contra José Rubén Zamora, el presidente de elPeriódico. A Zamora le cerraron el cerco para llegar a este punto donde buscan incinerarlo como un becerro frente al resto impotente que observa la ejecución de un símbolo. No solo fueron contra Zamora sino que lograron que elPeriódico dejara de imprimir, presionaron con métodos que pueden rayar en la tortura a uno de sus abogados para que aceptara la responsabilidad, capturaron a su otro abogado y amedrentaron a otros que quisieron defenderlo. Ahora van contra su familia; además, un juez ordenó que nueve columnistas y reporteros debían ser investigados por publicar las anomalías en su caso.
A Zamora no lo persiguen por el supuesto lavado del que lo acusan sino por su trayectoria de treinta años al frente de los periódicos más críticos del país. Fundó Siglo XXI y abrió las páginas a voces disidentes que no habían sido escuchadas, dio cobertura a juicios por violaciones a derechos humanos, lo que le valió represalias violentas. Luego fundó elPeriódico en un contexto de Acuerdos de Paz, y desde ahí se ha promovido el arte, la investigación, escuchar diversas voces, y una permanente denuncia incómoda de la corrupción y de las redes criminales incrustadas en el Estado.
Lo que más le reprochan a Zamora es que se animó a publicar los nombres y apellidos de oficiales militares vinculados al narcotráfico, explicó cómo los aparatos contrainsurgentes que dirigieron el conflicto armado mutaron en estructuras criminales que siguen latentes en la actualidad. Le resienten además porque, a pesar de estar en prisión, se siguen publicando investigaciones que desnudan la pestilente política nacional. Por eso quieren apretar la pita hasta cerrar elPeriódico.
La contienda electoral es la más cuestionada de la historia precisamente porque luchan estas redes de impunidad por colocar en la presidencia a alguien que garantice la continuidad de la regresión. Por tanto, dos responsabilidades tenemos los ciudadanos: 1) Denunciar estos juicios sumarios, la represión y no creerle a los netcenters aliados al gobierno y al MP, y 2) No votar por quienes están cercanos a estos grupos antidemocráticos que ansían que el país vuelva a los momentos de intolerancia al debate, la crítica y el intercambio de ideas.
Solidaridad con Zamora y su familia.