Las narrativas elaboradas en los cenáculos de la dictadura, se escriben atendiendo solamente a los intereses de quienes se aferran al despropósito de permanecer al frente de los poderes, aun a sabiendas de que están cometiendo las peores barbaridades en perjuicio de la gente, por la que supuestamente tal como dicen en sus discursos mentirosos, “estar muy preocupados”.