Pedro Sánchez se sacudió el Covid y como si nada se plantó en la sede de la CEOE el viernes con cara de no haber roto nunca un plato y entre risotadas . Otro de sus cambios de opinión, esta vez a cuenta de los empresarios: ¿quién dijo que eran oscuros personajes, con puro y chistera, que conspiran contra él? Pelillos a la mar. Necesita su silencio, como hasta ahora, para continuar con su plan de amnistía y trágalas variopintos . Y ahí estaba Garamendi , el patrón de patrones, para recibirle, convertido en «querido Antonio» para la ocasión. Como dónde no hay honor no hay dolor, Sánchez ni se inmutó en su interpretación para todos los públicos de la… Ver Más