Los países más avanzados del mundo se caracterizan por la existencia de diferentes tipos de empresas en su tejido productivo, que suelen ser referencias a nivel internacional. Dado que las economías se caracterizan por su complejidad e interdependencia de sus distintos actores, la buena evolución de las empresas es un factor clave y positivo para el resto del ecosistema empresarial y de la sociedad. Las empresas de éxito ejercen como palancas tractoras de la economía, contribuyen de forma destacada a la mejora de la competitividad y a la creación de empleo, siendo elementos generadores de prosperidad económica. Es frecuente prejuzgar a las empresas por los beneficios que puedan obtener, olvidando que los mismos son necesarios y obligados en la actividad… Ver Más