¿Qué tan difícil puede resultar llegar a la presidencia de un país y hacer un gobierno medianamente decente? En algunos casos recientes han llegado jóvenes y maduritos a la primera magistratura y hasta ahora la gente de esas naciones parece que los aprueba, ahí está el controversial presidente Bukele de El Salvador, el de Uruguay y hasta el socialista Boric en Chile.