A propósito del tema Esequibo no vemos que la oposición toma caminos distintos a los anteriores. Así, nuevamente, tanto los dirigentes como los ciudadanos siguen desorientados sobre el tema. El dirigente político escucha, comprende, orienta, direcciona, independientemente del nivel en el que se encuentra para sensibilizar, incentivar toda inquietud y movilizar todo lo necesario para encontrar respuestas. Los partidos políticos entrenan para ello y cuando pasan por severas crisis, las organizaciones de la sociedad cumplen ese importantísimo papel. Mientras más alta es la responsabilidad del dirigente, mayor es, y debe ser, su misión pedagógica, incluyendo la humildad de reconocer que tiene que dar explicaciones.