La diplomacia occidental fijaba este lunes su atención en la imponente sede neogótica del parlamento húngaro. Los embajadores en Budapest de Eslovaquia, Polonia, Dinamarca, Noruega y Estados Unidos, habían acudido al pleno extraordinario en el que debía ser aprobada este lunes la ratificación de la entrada de Suecia en la OTAN, la última pendiente para que el país nórdico complete el proceso de ahdesión. «Es extremadamente importante para nuestro país», declaró a su llegada David Pressman, el representante estadounidense en Hungría, «la adhesión de Suecia a la OTAN es un asunto que afecta directamente a nuestra seguridad y a la de toda la Alianza«. Pressman apelaba directamente a Viktor Orban, al recordar que «el primer ministro prometió persuadir e instar… Ver Más