Alta tensión en la zona del banquillo del Sevilla durante el duelo de este domingo ante el Celta. El duelo era clave para ambos equipos en la lucha por la permanencia y los nervios se hicieron notar. Tanto fue así que Quique Sánchez Flores y Youssef En-Nesyri acabaron encarados tras decidir el entrenador madrileño sustituir al punta marroquí, autor del gol sevillista. Poco antes de que se cumpliera la hora de juego dio entrada Quique Sánchez Flores a Dodi Lukebakio y Suso sentando a Ocampos y En-Nesyri. El delantero no se tomó nada bien ser sustituido y tras golpear una nevera y una botella se sentó en el banquillo. Fue entonces cuando Quique Sánchez Flores, que atendía a lo que sucedía sobre el césped, se dirigió al futbolista y le recriminó sus gestos. El futbolista, lejos de arrugarse, respondió visiblemente enfadado al entrenador y Ocampos, que también acababa de ser sustituido separó a ambos para que todo quedara ahí. Marcao también intentó tranquilizar al punta que, tal y como mostraban las cámaras, siguió con cara de pocos amigos en el banquillo.