El Betis Baloncesto alza el vuelo en Torrelavega (67-78)

El Betis Baloncesto tiene carácter, espíritu, voluntad de superación y ambición . No es poca cosa teniendo en cuenta lo accidentada de su temporada. Liderado por el polifacético Joaquín Rodríguez , impulsado por la defensa y gracias a un excelso primer tiempo que encarriló el partido, el equipo verdiblanco asaltó el pabellón Vicente Trueba venciendo a un rival directo para instalarse, con once victorias ya, en la novena plaza, la última del play off de ascenso, que recupera tras su triunfo y el revés del Ourense en la pista del Valladolid. De Burgos salió el Betis malherido, pero deseoso de desquitarse. Lo hizo cinco días después en Torrelavega, doblegando la resistencia del Grupo Alega Cantabria gracias a un ejercicio que fue coral y contundente por momentos, hasta cómodo, pero en el que también hubo espacio para el sufrimiento, como en el tercer cuarto , cuando se encendió el chivato del combustible. Joaquín Rodríguez, bien secundado por Faggiano y DeBisschop, comandó a los verdiblancos con otra clase de ubicuidad: 18 puntos, 5 rebotes, 8 asistencias, 4 recuperaciones y 6 faltas recibidas (25 de valoración). Centrado y enérgico en defensa, con las alcalinas puestas, e l Betis presentó sus mejores credenciales , como queriendo resarcirse de inmediato del oprobio sufrido en Burgos. Un parcial de 2-10 en tres minutos obligó al tiempo muerto de David Mangas tras el segundo mate de DeBisschop , completamente solo, y con la inestimable colaboración de Joaquín Rodríguez, con quien formó una sólida alianza de interesantes dividendos. Tres pases a canasta del uruguayo se transformaron en otros tantos mates del estadounidense ante la incomparecencia defensiva del equipo cántabro, sobrepasado por la intensidad y el flujo ofensivo del Betis, que arrancó a toda pastilla, brioso, como si no tuviera tiempo que perder. Se protegía en su tablero y apretaba la línea de pase con una consigna clara: abreviar los ataques saliendo en estampida. Fue un Betis intenso y gremial, sin grietas, que almacenó hasta catorce puntos de renta (9-23) en una apertura casi, casi inmaculada. El Betis ganaba por once tras el primer asalto (12-23). Había arrollado a su rival jugando con una velocidad más y de un modo muy coral , repartiendo hasta ocho asistencias, cuatro de ellas saliendo de las manos de Joaquín Rodríguez. De dulce el equipo, todo habían sido buenas noticias y facilidades hasta ese momento. Obviamente, se esperaba que el escenario cambiara. Que el Grupo Alega se activara y reaccionase. Lo hizo al comienzo del segundo cuarto, echando los pestillos en defensa, su talón de Aquiles en el arranque. Entonces le costó más maniobrar al Betis y también perdió efectividad en el tiro. Savignani llamó a sus hombres a capítulo tras encajar canasta de Bulic en una transición (16-25) . El Betis había extraviado el GPS de los caminos hacia el aro adversario y era menester recuperar la brújula. Porque elegía peor y erraba. Además, con su casillero a cero, Polanco se empecinó en buscar el uno contra uno sin conseguir su objetivo. Se topó reiteradamente con una muralla hasta que el técnico brasileño lo cambió. La ceguera de los cántabros desde el triple (1/14), menos mal, le daba un respiro al Betis, que descongestionó su ataque con un triple y dos libres de Faggiano (20-34). Con el regreso de Joaquín Rodríguez y De Bisschop, la sociedad devengó más beneficios . El uruguayo leía a la perfección las continuaciones del pívot y éste, agradecido, culminaba el trabajo (23-38). Todo, de nuevo, en orden. Se encastillaba en defensa el equipo, con DeBisschop cerrando el rebote, y salía como una centella en busca de la canasta rival (23-41). Era el Betis una trituradora. Autoridad y rebelión Los veinte de ventaja los canjeó Faggiano en transición, por el pasillo central (23-43), sin centinelas cántabros. Una excepcional canasta de Joaquín Rodríguez sellaba la excelsa primera parte del Betis, plena de autoridad (26-45). Había dejado expedito el camino a la victoria liderado por el triángulo Faggiano (13 puntos), Joaquín Rodríguez (7 asistencias) y DeBisshop (10 puntos, sin fallo en el tiro) . Ganaba por 19 a contra estilo: dominando los tableros (61% en tiros de dos y 19 rebotes) y sin los puntos de Polanco, con su casillero virginal. A partir de ahí, el Betis tenía dos opciones: seguir igual o jugando con el tiempo, alargando las posesiones. De vuelta del receso, el Grupo Alega se lio la manta a la cabeza y quemó las naves. Diseminó sus hombres por la pista y se activó de piernas, con mucho uso de las manos, para meterse en el partido desde la defensa. Subió sus revoluciones y así orquestó la rebelión. DeBisschop se colgó por quinta vez del aro en un parcial de 7-2 (33-47) que no le gustó un pelo a Savignani . Tocaba apretarse las tuercas porque el rival había reaccionado y quedaba mucho partido. Joaquín Rodríguez acusaba el cansancio, o eso parecía, y Polanco seguía de lo más impreciso, atascado. No estaba. Era el peor momento del Betis, desestabilizado. Coleccionaba errores de todo tipo y se sentía cada vez más incómodo. Estropeaba poco a poco su carta de tiro y el Cantabria bajaba de los diez con un parcial de 15-3 (41-48). Vivía el Betis de las rentas y estaba sufriendo, al borde del naufragio a poco que los triples rivales no los escupiese el aro. Puede que las piernas sintieran el esfuerzo de los dos encuentros de la semana, ambos a domicilio. Dos rebotes ofensivos (Wembi y Dedovic) dieron aire al equipo cuando más exigido estaba y el brasileño Da Silva, hiperactivo, se había apoderado del juego interior. La ausencia de DeBisschop la acusaba el Betis y la ventaja adelgazaba (46-52) . El nerviosismo sacudía el espinazo hasta que Joaquín Rodríguez maquilló un pésimo tercer cuarto de su equipo con el triple final (47-56) para contener la onda expansiva de su rival (21-11). LEB Oro Ficha técnica Grupo Alega Cantabria (12+14+21+20): Sans (8), Sierra (-), Voytso (-), Milovanovic (4), Da Silva (19) -quinteto inicial-; Bulic (16), Klavzar (10), Nogués (6), Etxeguren (2), Tabb (2), Lisboa (-), Niang (-). Real Betis Baloncesto (23+22+11+22): Faggiano (13), Polanco (3), Joaquín Rodríguez (18), Almazán (-), DeBisschop (16) -quinteto inicial-; Wembi (6), Marín (2), Hanzlik (2), Domènech (-), Dedovic (4), Berzins (7), Kuksiks (7). Árbitros e incidencias: Carrera Rodesvall, García Crespo, Murillo Khon. Eliminados Klavzar y Berzins, por cinco faltas personales. Vigésima quinta jornada de la LEB Oro. Pabellón Vicente Trueba, en Torrelavega. Kuksiks se liberaba al fin de sus cadenas anotando su primer triple y un robo del multiusos Rodríguez lo convirtió Pablo Marín (47-61), elevando a 0-8 el parcial, para disuadir más a los cántabros. Otra vez atizaba Kuksiks (49-64) cuando ya el exterior uruguayo del Betis había hecho suyo el partido y elevó a 18 sus puntos para encarrilar el triunfo (54-69). No había dicho su última palabra el anfitrión, que a falta de cuatro minutos estaba diez abajo (59-69), aún con la esperanza de voltear la situación. Berzins culminó su mal partido con una técnica de la que afortunadamente no sacaron petróleo los locales (60-69). No se cerraba el encuentro, pero no tardaría en producirse. Almazán, tocado de la espalda, dio el susto al retirarse lesionado sin poder pisar y DeBisschop, con su sexto mate de la tarde, abrochaba su actuación más completa como verdiblanco gracias a un dos más uno que, ya sí, vencía del todo la resistencia cántabra. La victoria, cuarta a domicilio de una plantilla que tiene mucho mérito, estaba empaquetada.

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Author: Pablo Perez