Pocas veces se produce un volantazo tan brusco en una institución financiera pública como el que ha protagonizado la exvicepresidenta del Gobierno español, Nadia Calviño , desde que llegó a la presidencia del Banco Europeo de Inversiones (BEI) . El asombro por el cambio radical de la política del banco en un campo hasta ahora esencial como es el apoyo a la energía nuclear se ha evidenciado como la confirmación de que este era parte del precio que el Gobierno español tuvo que pagar para obtener el estratégico apoyo de Francia para que Calviño ocupase este puesto. El asombro es doble si se tiene en cuenta que el Gobierno del que Calviño formaba parte destacada se ha caracterizado precisamente por… Ver Más