Con todos los buhoneros fifos y uefos vendiendo ligas que pongan puertas al campo de la Superliga que viene, la normalidad nos devuelve al país que entre todos nos hemos dado: cánticos de «Vinicius, muérete» en Montjuic para recibir al Nápoles y cánticos de «Vinicius, chimpancé» en los aledaños del Metropolitano para recibir al Inter. El antimadridismo hispánico unido por la música y la lírica del eurovisivo país de ‘¡Zorra!’, el poema más del gusto del jefe de la patocracia, en cuyos medios ha tenido más cobertura el empujón de Vinicius a Mingueza que el tiro en la cara de Vidal-Quadras. –Ley y orden –pide por radio un señorín, Iturralde, que celebra que Bellingham esté en la grada por decir… Ver Más