La batalla por el propósito de las empresas

La historia de cómo la petrolera Royal Dutch Shell dejó de ser ‘Royal Dutch’ y quedó únicamente como ‘Shell’ es muy aleccionadora. El cambio de nombre se anunció el 20 de diciembre de 2021 junto con el traslado de su sede de La Haya, en Holanda, a Londres. La compañía llevaba una década siendo objeto de críticas y acciones legales de los ecologistas y en mayo de 2021 un tribunal de distrito les concedió una gran victoria: condenó a Shell a reducir un 45% sus emisiones de CO2 en 2030 al considerarla responsable del cambio climático no sólo por sus emisiones directas, sino también por las de sus productos. Faltaba la apelación, pero entonces el principal fondo de pensiones holandés,… Ver Más

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Author: Pablo Perez