El giro de EE.UU. con Diosdado conmociona a quienes celebraron la caída de Maduro

Bajo los focos de una operación nocturna de rescate, ante una formación de agentes venezolanos y con los restos del terremoto todavía marcando el paisaje, John Barrett se acercó a Diosdado Cabello, el poderoso ministro de Interior. El nuevo encargado de negocios de Estados Unidos en Caracas le apoyó una mano en el brazo. Hablaron unos segundos, conversación cordial. Fue un gesto mínimo, parecía casi rutinario, pero cargado de una importancia extrema para el régimen y para su oposición, porque durante años habría sido imposible una escena así. Cabello no es un funcionario venezolano más para Washington, un jerarca sin peso en el entramado chavista. Ha sido un objetivo prioritario: imputado en Nueva York por delitos vinculados al narcotráfico y… Ver Más

Clique aqui para ver articulo original

Author: Pablo Perez