La OTAN fortalece a Erdogan como elemento estratégico esencial pese a su deriva autoritaria

La elección de Ankara como sede de la cumbre anual de la OTAN constituye una victoria diplomática mayor para el máximo dirigente turco, Recep Tayyip Erdogan, al que se le perdonan ahora todos los gestos que hace unos años fueron argumentos para mantenerle más o menos aislado del núcleo duro de la organización. No se tiene en cuenta la deriva autoritaria que impone en este país y ya no importan los graves problemas de represión de los disidentes. Tampoco la política discriminatoria hacia los periodistas considerados demasiado críticos, a los que ni siquiera se les ha permitido acreditarse para informar sobre la reunión. En la OTAN se han olvidado ya del humillante chantaje al que intentó someter al Gobierno sueco,… Ver Más

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Author: Pablo Perez