Hablando se entiende la gente

Tenemos que convenir que es indispensable establecer confianza para poder entablar una conversación o bien para poder explicar con toda franqueza los detalles de algo, sea esto un pensamiento, un deseo o un proyecto que bien puede ser de índole personal, colectivo, social, de negocios o políticos. Todos son importantes, aunque algunos afectan a unos pocos, otros nos incumben a todos. Los proyectos políticos nos incumben a todos, sí, estimado lector, a usted y a mí; no olvidemos que incumben también a sus hijos y nietos, a sus cónyuges, a toda su familia y que tendrán efectos que podrán ser para bien o para mal, o muy mal, y que podrán tener efecto en mediano o largo plazo. Todos conocemos un caso o varios de verdaderos desastres económicos, sociales y particularmente los políticos, sobre todo en nuestra América Latina.

Si hablando se entiende la gente, lo que el país necesita es que hablen entre sí los actores de primera línea, los candidatos a la presidencia de partidos que defiendan la vida, la libertad y la propiedad privada. Si estamos de acuerdo en que “quien no conoce su historia está condenado a repetirla”, quiero recordarles que a partir de 1974 y 1978 los partidos políticos eran una dependencia del poder militar y jugaban a lo seguro, promoviendo a su candidato presidencial al Ministro de la Defensa de turno. De tal suerte que en 1981 los partidos oficialistas buscaron al General Ángel Aníbal Guevara, quien en ese momento ocupaba el cargo de Ministro de la Defensa. Los políticos oficialistas de esa época no hablaron con la oposición política de ese entonces. Se fueron directamente al Presidente Romeo Lucas García para convencerlo de que era el General Guevara el que debía ser el candidato “ganador”. Se sabe que el Presidente Lucas no era de ese parecer, ya que él quería que fuera un civil el próximo candidato de gobierno y se le ofreció al renombrado Doctor Alfonso Ponce Archila, quien declinó la oferta. Por eso fue finalmente el General Guevara el candidato del gobierno, contra los deseos del Presidente Lucas. Hay que reconocer que el General Guevara no tuvo el apoyo del Alto Mando del Ejército. Al terminar el proceso electoral se acusó como fraudulenta la victoria de Guevara. También hay que recordar que en esa elección participaron Alejandro Maldonado Aguirre (DC y PNR), Aníbal Guevara (PR, PID y FUN), Mario Sandoval Alarcón (MLN) y Gustavo Anzueto Vielman (CAN); ojo, solo cuatro candidatos. Con la excusa del fraude se justificó el golpe de Estado el 23 de marzo de 1982 dado por los oficiales jóvenes. 

Estimados lectores, tal vez sin grandes coincidencias cuando se dio el golpe de 1982, los partidos de oposición al fraude DC, PNR, MLN y CAN empezaron de inmediato a “hablar” de cómo se enfrentaría esta situación con el gobierno del General Efraín Ríos Montt y después con Óscar Humberto Mejía Víctores. La historia es de sobra conocida, se logró la convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente en la que participaron diecisiete partidos. Solo cuatro tuvieron una significativa representación, la DC, UCN, Coalición MLN CAN. Fue por eso, hablando, que logramos con alguna desavenencia redactar la mejor y más duradera Constitución Política de Guatemala. 

(Continuaré…) 

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Author: Maria Suarez