Cambios inaceptables

Es claro que en la historia del mundo hay cambios continuos y constantes relacionados al avance tecnológico, en las comunicaciones y todas y las diferentes industrias que mueven al mundo para su desarrollo. Sin embargo, existen aspectos de orden espiritual, de Dios y la naturaleza que nunca deben cambiar, que su cambio es inaceptable. 

Es entendible que en el mundo existe una descomposición social que se viene acentuando con el pasar del tiempo, debido a la falta de formación espiritual. Existe un crecimiento exponencial de la población año con año, con las mayorías en condiciones de pobreza y pobreza extrema, lo que genera carencias de todo tipo, espiritual y material. 

Asimismo, existe una minoría que, a pesar de que goza de buenas condiciones y abundancia material teniendo poder y riqueza, ha perdido la dirección correcta de vida y su formación espiritual se ha quedado por un lado como un tema secundario, sacando a Dios de sus vidas. 

Esta situación es cíclica en la historia del mundo y las sociedades, y se presenta por periodos de cientos y hasta miles de años. Hay un inicio, empieza un proceso de sociedades que llegan a su máximo desarrollo (grandes imperios), como el Imperio romano, y por la pérdida de sus valores se van en decadencia hasta llegar a una total ruina, para dar inicio nuevamente a una nueva era, y así sucesivamente. 

Nos referimos a que se vienen perdiendo los verdaderos valores de vida debido a esta carrera de tener y poseer como lo más importante ante todo, sin importar el medio y la forma, lo que no incluye un final feliz. El egoísmo, la avaricia, la codicia, la soberbia, la ambición extrema, van sobre todas las cosas, anteponiendo lo que sea necesario sobre la misma vida, la verdad y la justicia para obtener poder y riqueza. 

Las guerras son parte del hambre de poder y las ha habido todo el tiempo en la historia; son también un buen negocio de las grandes potencias. Actualmente, vemos la guerra entre las potencias de EE. UU. y Occidente contra Rusia, con China y sus aliados, que buscan principalmente el poder y dominio sobre el mundo. 

A lo que vamos con los cambios inaceptables a que nos referimos es a los cambios que nunca se debieron dar porque no son parte de la plataforma correcta de valores de vida y del bien como base del actuar y comportamiento de la humanidad, que es espiritual. Los cambios sobre la naturaleza y sobre los verdaderos valores de vida no son negociables y mucho menos aceptables. 

Personajes con poder en posiciones de decisión a nivel mundial, que solo ven el gran negocio a intereses particulares, han influido negativamente en los cambios que ha venido sufriendo el mundo. La mala noticia es que el mundo ya ha cambiado estos verdaderos valores a que nos referimos, los ha cambiado por otros valores equivocados, y ha aceptado y promueve cambios que van en contra de Dios y la naturaleza.

Esta situación, como lo mencionamos, tendrá consecuencias nefastas e infalibles y representa una nueva decadencia en la historia del mundo. Irremediablemente, la decadencia del mundo en una fase más ya lleva un paso acelerado y tendrá un colapso final dentro de un periodo no muy lejano, para dar inicio nuevamente a otra nueva era, simplemente porque lo que no está bien está mal, y lo que está mal siempre termina. Esta es una verdad universal y parte de la justicia divina… 


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Author: Maria Suarez