El superfondo y cómo desvestir un santo para vestir a otro que ni existe

La falta de cultura de ahorro financiero en España, a diferencia de lo que ocurre en otros países europeos, nos puede causar más de un quebradero de cabeza en el futuro. Con un sistema de pensiones tan deficitario como el español, y con visos de que a futuro la evolución puede ir a peor con la llegada de los millones de ‘baby boomers’ a la jubilación, que la mayoría de los españoles –al igual que la mayoría de los europeos– tuviéramos un sistema de ahorro privado que nos ayude a complementar esa renta, parece no solo razonable, sino fundamental. En este sentido, el superfondo de pensiones que planteó y que finalmente ha aprobado el Gobierno parece una buena idea para incentivar que todos los trabajadores de nuestro país tengan ese colchón de ahorros de cara a la jubilación . Sin embargo, este objetivo loable , de momento no solo no se ha conseguido, sino que mientras se desarrolla este nuevo producto, lo que se ha hecho es castigar a los planes de pensiones individuales. «Se ha intentado vestir un santo desvistiendo a otro», se quejaba el pasado martes Pilar González de Frutos , presidenta de Unespa, en el XXI Encuentro del sector asegurador, que organiza ABC, Deloitte y Mapfre. «Lo malo –añadía– es que no tenemos ni santo». Explicaba la presidenta de la patronal de los seguros que los incentivos que se han puesto encima de la mesa para que las empresas y los sindicatos apuesten por destinar parte de las subidas salariales a este instrumento son mínimas. De hecho, se recupera un incentivo que ya existía antes, y que se suprimió hace unos años, como es la supresión de la cotización para las cantidades aportadas a los planes de pensiones . «Si cuando existía ese incentivo no se desarrollaron los planes de empleo, por qué lo van a hacer ahora…» argumentaba González de Frutos, que pedía más medidas para que se produzca un verdadero desarrollo de este instrumento de ahorro para la jubilación. En un tono similar se manifestaba el Instituto de Estudios Económicos (IEE) hace unos días, en la presentación de un estudio sobre el marco fiscal en los planes de pensiones. En ese informe, el IEE recordaba que el ahorro en sistemas alternativos a la Seguridad Social está muy desarrollado en países de nuestro entorno. «En aquellos países con sistemas privados de pensiones fuertes, como Holanda, Suiza o el Reino Unido, los fondos de pensiones, con un valor superior al 100 % del PIB, en España no alcanzan ni el 10% del PIB». Está claro que el camino por recorrer es largo, y que este nuevo instrumento puede ser útil si toman medidas para hacerlo atractivo. Además hay que ser transparentes y explicarles a los trabajadores qué pensión futura les va a quedar. Ya se comprometieron hace años a hacerlo, mandándonos una carta explicativa con las expectativas de pensión, pero ningún Gobierno se atreve. El mensaje que se está mandando, sin embargo, es que la pensión pública, pase lo que pase, esté como esté de saneado el sistema, cueste lo que cueste se protege y va a subir con el IPC ¿Será posible? Este año sí, con casi 40.000 millones traspasados de lo que se recaude por impuestos. Los siguientes…. el que venga que lo arregle. No parece la mejor manera de incentivar que ahorremos para la jubilación. De momento, el Gobierno se conforma con desvestir el santo de los planes individuales para vestir los de empleo, y ni eso…

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Author: Pablo Perez