La invasión a Ucrania y la guerra desde entonces (en verdad desde 2014) ha dado como resultado que se tenga una visión recortada y parcial de lo que ocurre en esas latitudes. Pero, sobre todo, ha servido para asistir a una visión influida por las mentiras que desde Occidente se dicen sin pensar un momento, sin reflexionar y afirmando verdaderas tonterías. Resulta que, para nuestros analistas, Rusia es el engendro del mal, y la OTAN, la madre de todas las virtudes. Se olvida que Rusia como los países de la OTAN son capitalistas y cada uno tiene una particular idea de su seguridad y su área de influencia. Y con la información disponible, al menos hay tres datos que no son tomados en cuenta y que matizan todos los análisis.
Después de los referendos en las regiones ahora rusas, que se desprendieron de Ucrania, Putin sale a decir que es una victoria, mientras que la OTAN despotrica y califica los referendos como una farsa. Dicho esto, las declaraciones suben de tono y, en ese contexto, Angela Merkel, la estadista con más reconocimiento de toda la OTAN, dice con claridad: hay que buscar un acuerdo de seguridad que incluya a Rusia, y debe ser paneuropeo. Es una cachetada a los líderes de la OTAN por alguien que sí sabe de qué va la historia y quiénes van en la procesión.
El otro gran tema es el supuesto aislamiento internacional de Rusia. Sin dar una mirada a la reciente cumbre de seguridad del grupo de Shanghái a mediados de septiembre en Samarcanda. Con presencia de China, Rusia, Pakistán, India y otros países centroasiáticos, y ahora se espera el año próximo, la integración de Irán y una lista de 10 países que llega hasta Turquía. Es como dice el premier indio, el 30 por ciento de la economía y 40 por ciento de la población mundial. Por ahora, agrego. Es dar pasos concretos en una visión multipolar que rechaza la visión unipolar de la OTAN.
Y está el tema del gasoducto ruso saboteado en el mar Báltico. De acuerdo con analistas expertos, entre los cuales Alfredo Jalife, el sabotaje fue obra de los EE. UU. como agradeció de manera pública el canciller de Polonia. Y hay citas de tuit que luego son borrados por este. Señalo que toda la OTAN y los medios de comunicación a su servicio dedicaron notas, editoriales, comentarios, etc., acusando a Rusia de un atentado que cometió EE. UU. Son los hechos.
Para ponerle la tapa al pomo, durante las últimas semanas en diversos medios de EE. UU. y europeos corrió la especie de que Putin estaba socialmente aislado en Rusia y que se estaba a punto de ver su caída estrepitosa. Resulta todo lo contrario, pues las fotos y videos del 30 de septiembre en la Plaza Roja permiten apreciar a miles de rusos apoyando la gestión de Putin y los resultados de los referendos en las regiones y territorios que se incorporan a Rusia. En otras palabras, la mesa está puesta para discutir y negociar en serio sobre lo que ocurre en esa región del mundo y, por supuesto, el fin de la guerra.
En la sección de Opinión se publican columnas como contribución al debate público, las cuales son responsabilidad exclusiva de su autor y no representan la visión de elPeriódico de Guatemala o la de su línea editorial.