¿Estresado?

Ni la política ni los negocios ni el tránsito a hora pico pueden crearle a usted, estimado lector, el estrés que sufrió aquel amigo cuando empezó por recoger a esa chica superguapa que pedía jalón en la carretera a la entrada de la ciudad y que se desmaya repentinamente estando ya dentro del carro. ¡Vaya susto que se llevó el frustrado conquistador y el estrés que esa situación le produjo!

Desviándose de su camino lleva a su pasajera fortuita a un hospital cercano, donde le informa la enfermera jefe que la chica está encinta. Esa noticia le sumó al estrés que ya traía, sobre todo cuando la embarazada lo acusó de ser el padre de la futura criatura.

Alarmado, el amigo pide un análisis de ADN inmediato, lo que no fue necesario, ya que el médico después de haberlo examinado a profundidad le declara enfáticamente que era imposible fuera el padre del futuro infante, puesto que sufría de infertilidad congénita desde la pubertad… ¿No lo sabía usted?, indaga el médico. 

Más tranquilo ya y habiendo dejado que la perversa aventurera se buscara otro ingenuo, retoma nuestro héroe su camino y empieza feliz a pensar en sus pequeños y adorables tres hijitos que lo esperan en casa y en su amante esposa, la de los ojos sublimes y cara de ángel que él tanto adora…

¡Y en ese preciso momento de su cavilar fue cuando él cayó en total estrés!

Corolario. Lo que no se sabe no estresa… hasta que…

¿Usted sabía que…?

Una chica que mide 95 de contorno de pecho y 32 de cabeza no puede ser realmente mala. Solo puede ser explícitamente boba. 

Cuando alguien quiera robarle la esposa, la mejor venganza posible es dejar que se la lleve.

El trabajo es el único capital que no está sujeto a las quiebras.

La gracia femenina es con frecuencia más útil que la belleza misma. De ahí el éxito inexplicable de las feas. 

El vino como aperitivo es como los senos de la mujer. Una copa es poco, tres sería demasiado.

Es por los vestidos escotados que se evapora poco a poco el pudor de las mujeres. 

El éxito de un matrimonio es saber perdonarse entre sí por haberse casado.

Flirtear es la habilidad que tienen ciertos hombres de seducir a una mujer sin por ello caer en sus garras… Aunque en esas lides más rápido cae un hablador que un cojo.

Estar solo es perfectamente soportable, aun conveniente por momentos, cuando se sabe que una llamada bastará para dejar de estarlo. 

La diferencia entre un tonto y un inteligente es que el inteligente se repone rápidamente de sus fracasos ahí donde el tonto jamás se repone de sus éxitos.

Si los que hablan mal de mí supieran lo mal que pienso de ellos… entonces hablarían aún peor de mí (cualquier presidente de alguna República latinoamericana que usted siga en Twitter). 

¿Por qué ser serio cuando se puede no serlo?


En la sección de Opinión se publican columnas como contribución al debate público, las cuales son responsabilidad exclusiva de su autor y no representan la visión de elPeriódico de Guatemala o la de su línea editorial.

Clique aqui para el articulo completeo

Author: Maria Suarez