El año 2022 está por terminar y los empresarios ya estamos visualizando los retos del próximo año. Para el 2023 se vislumbran varios desafíos a nivel mundial, los cuales tendrán un impacto para Guatemala. Además, en el caso de nuestro país, también tenemos un año electoral, lo cual le viene a agregar una dosis más de complejidad a la situación.
Para Guatemala, los últimos dos años no han sido fáciles, pero sí hemos evidenciado nuestra resiliencia como país en conjunto. En esta resiliencia, las organizaciones empresariales han jugado un rol fundamental y una vez más se ha demostrado que la unión hace la fuerza.
Según una publicación de la Cámara de Comercio Internacional (ICC, por sus siglas en inglés), y de la cual Cámara de Industria de Guatemala es miembro, la larga historia del movimiento de cámaras se remonta a 1599, cuando apareció por primera vez el término “cámara de comercio”, en Marsella, Francia. El establecimiento de las cámaras les proporcionó a los comerciantes e industriales de ese momento un foro para agrupar los intereses individuales y volverlos colectivos. Generó una plataforma para discutir los problemas que enfrentaban como comunidad empresarial. Esta representación de intereses comunes se convirtió y sigue siendo la base de las cámaras en todo el mundo.
Las empresas, en la actualidad, pueden seguir contando con organizaciones que velan por promover acciones colectivas en beneficio de su sector. Cámara de Industria cuenta con más de 52 gremiales, conformadas por empresas del mismo sector, que buscan mejorar el desempeño colectivo de su sector, identificando necesidades comunes y generando un plan de trabajo con acciones concretas para atender dichas necesidades.
Quisiera mencionarles algunos de los beneficios de agremiarse. Primero que todo, las gremiales brindan un acompañamiento para apoyar a la empresa en sus procesos, como mercadeo, finanzas, desarrollo de productos, gestión de proveedores, formación de colaboradores, entre otros. También desarrollan estudios de mercado específicos para su sector, consultorías técnicas en beneficio de todas las empresas del gremio, foros y eventos, proyectos de interés gremial, permitiendo un mayor alcance de estos, entre otros.
Adicionalmente, desde la gremialidad, se tiene acceso a información sobre tendencias mundiales, sobre oportunidades y amenazas para el sector desde el ámbito internacional o nacional y sobre buenas prácticas de otros países o de otras industrias. También pueden participar en mesas de representación interinstitucional, dando a conocer sus perspectivas y conocimientos sobre distintas materias, agregando valor.
Los beneficios de agremiarse pueden escalarse a través del trabajo conjunto de las empresas miembro. Mientras más empresas existan en una organización empresarial y tengan una participación activa, más enriquecen el plan de trabajo para la generación de proyectos de trascendencia. Creo firmemente que el trabajo empresarial colaborativo es fundamental para el desarrollo de Guatemala.
Las cámaras empresariales y las gremiales son tan importantes hoy como lo fueron en su fundación, ya que la voz unificada, sólida y legítima de las empresas, como sector clave para el desarrollo, es necesaria para hacerle frente a los desafíos nacionales y globales. Invito a los emprendedores y empresarios que formen parte del mundo de la gremialidad. La satisfacción de ser parte de un propósito común, en beneficio no solo de su sector, sino del país, es invaluable. Como Director de Cámara de Industria por más de 3 años, puedo dar testimonio.
En la sección de Opinión se publican columnas como contribución al debate público, las cuales son responsabilidad exclusiva de su autor y no representan la visión de elPeriódico de Guatemala o la de su línea editorial.