La música de los días del Brasil (1984-1989) (IX parte)

Por aquellos días, también comenzamos a escuchar los éxitos de Pablo Milanés, que junto a Chico Buarque de Holanda, cantaban en castellano y portugués el sonado éxito Yolanda, que fue muy popular en el Brasil y que hizo conocer a la nueva trova cubana en aquel país. Convidado por Lucia Keilhauer, también pude escuchar a los jazzistas como Chick Corea y Herbie Handcock a dos pianos, quienes se presentaron en el Teatro de Cultura Artística y también en el enorme y bellísimo Parque de Ibirapuera, con Chick Corea and his Electric Band. Junto a Lucía, asistimos al Societá, en Sao Paulo, para ver y escuchar a la Nana Caymni, que nos deleitó con su música, pero especialmente con Velha Cicatriz. Ella muy versátil cantando inclusive en castellano, debido a su larga estadía en Venezuela. Chuck Mangione y grupo con su “Feels so good” en el Palace, fue un lleno total en su presentación paulistana. A Ray Charles, en el Rio Jazz Festival, gracias a los tickets que al Mosco Luna, le regaló un profesor que los había comprado y que no pudo usarlos por un viaje intempestivo a Europa. Hit the road, Jack! Y fundamentales para mí, Mercedes Sosa, a quien escuche en vivo, por primera vez, en un acto popular, en un circo en Sampa y a Astor Piazzolla, con su quinteto, en el Teatro de Cultura Artística, a los pocos días del fallecimiento de mi padre. Como he escrito en otras oportunidades, con su Adiós Nonino me ayudó a despedirme del mío, fallecido el 13 octubre de 1988, y a cuyo funeral no pude asistir. Me tragué el luto a puro pulmón. Aprecié mucho más sus consejos como los de aprender varios idiomas y el conocimiento que adquirí leyendo los libros de Economía que él me comparaba, que adquiría en sus numerosos viajes a los Estados Unidos de América, siendo un director ejecutivo de empresas multinacionales y nacionales. Hoy pienso que le cumplí a mi viejo en la mayoría de sus deseos, excepto ser ejecutivo de multinacional. En otra oportunidad, estando en Río de Janeiro, fuimos con las familias del Dr. Julio Argueta y de Jorge Mario el Mosco Luna Calderón a un bar y restaurante que quedaba muy cerca del apartamento de ambas familias, en el Barrio de Botafogo. Allí estábamos, cuando comienza a cantar un músico bahiano, que se hacía acompañar de su guitarra. Cantaba música que yo había oído, por conducto del Caimán, de Moraes Moreira e Os Novos Bahianos. Entre los variados éxitos estaba O Brasil Pandeiro. Al finalizar su intervención el músico llegó hasta nuestra mesa a preguntar de donde era la mozada tan animada. Le contestábamos que “da Guatemala”. Nos preguntó que hacíamos en el Brasil y cada uno fuimos respondiendo las maestrías que estudiábamos. Cuando oyó que yo estudiaba en la Universidad de Sao Paulo y en la Facultad de Economía y Administración nos contó que tenía un amigo que había estudiado la primaria con él en su natal Coaraci, en lo profundo del área rural del Estado de Bahía y que se llamaba Elson Luciano Silva Pires. Yo no lo podía creer, era mi colega y amigo, el famoso Caimán. Comprobé que el mundo es un pañuelo. Cuando regresé a Sao Paulo, le entregue el disco que me dio de regalo para él. No podía creer Elson, que aquel amigo suyo se había convertido en músico. Hoy pienso que entonces yo no imaginaba que Elson se convertiría en un excelente profesor e investigador, como es necesario en el Brasil para desarrollar la carrera académica. Se doctoró en la Universidad de Sao Paulo y se postdoctoró en Francia. Ahora está jubilado, siendo todavía joven-viejo maduro, gracias a los cambios anunciados por el Capitán Bolsonaro a los planes de pensiones de los profesores universitarios. Escuche de Moraes Moreira Brasil Pandeiro en el YouTube.


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Author: Maria Suarez