Regeneración y renovación

Los diagnósticos sobre la realidad nacional nos llevan a la necesaria regeneración y renovación de la dirigencia política nacional. Sin el rescate político-institucional del país, difícilmente podrá mejorarse en otros sectores: económico, social y ambiental.

El Consejo Económico y Social de Guatemala (CES) presentó, como lo han hecho otras organizaciones, un plan de reactivación económica y social (PRES) que demanda la efectividad de la gestión pública (eficacia y eficiencia), dado que los problemas nacionales requieren del correcto, oportuno, honesto y eficaz concurso de las instituciones, tanto a nivel del gobierno central, organismos del Estado, municipalidades, entidades de fiscalización, universidad estatal y organizaciones descentralizadas, autónomas y semiautónomas del Estado.

Salud, nutrición, educación, infraestructura, relaciones exteriores, seguridad y justicia, solo pueden mejorar si hay una verdadera transformación ética, moral, técnica y profesional de las instituciones del Estado. Y el permanente deterioro en su funcionamiento, por incapacidad, desidia, abandono, ineficiencia, rezago, compadrazgos y mal servicio, está asociado con el menoscabo de la dirigencia política. La politiquería, la corrupción y la impunidad se han venido generalizando y enraizando en diversos sectores de la administración pública, en detrimento de la población que pierde la esperanza de que sea posible vivir de otra manera.

El CES proponía la reforma funcional del Estado como condición sine qua non, recordando que las políticas públicas están contenidas en iniciativas como la Política Nacional de Competitividad 2018-2032, la Política Nacional de Empleo Digno 2017-2032, Política de Movilidad Humana y Atención Integral al Migrante, Política de Descentralización y Desconcentración, Agenda de Inversión para el Desarrollo Social, entre muchas otras.

El propio CES en el PRES planteó cuatro componentes estructurales y nueve componentes sustantivos, que como otra iniciativa publicada más recientemente por la Universidad Rafael Landívar, la Propuesta Universitaria de Lineamientos para el Desarrollo Nacional (LDN), coinciden con las demás iniciativas mencionadas sobre qué es lo que se debe hacer, pero lamentablemente no logran aterrizar en cómo lograr que se pongan en práctica, porque eso requiere abordar este tema que no se ha querido explicitar y que es indispensable resolver.

Me refiero a la regeneración y renovación de la clase política gobernante y la que aspira a gobernar a través de partidos tradicionales, o nuevos con politiqueros tradicionales. Habrá excepciones, pero sin este cambio profundo y de tajo en la dirigencia nacional, todos los esfuerzos de planificación y políticas públicas se quedarán para adornar bibliotecas o refundidos en archivos electrónicos. Para que los planes se puedan hacer realidad, primero debemos contar con una dirigencia idónea y capaz de ejecutarlos.


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Author: Maria Suarez