Rusia y su afición por la muerte

“Todos los países tienen mitos. El mito ruso es que están rodeados de enemigos.”

Para los rusos hablar de la muerte siempre ha sido algo muy normal y placentero, como buenos carroñeros es lo único que muchos por siglos saben hacer, está en su ADN el colaborar con ella y poco o nada les importa la forma de la misma, conviven y la celebran, la cortejan y la invocan constantemente, como buena tribu de salvajes, quizás los más parecidos a los antropófagos de antaño, se comen entre ellos mismos en el más amplio de los sentidos, no digamos el trato “especial” que dan a los extraños, a sus acérrimos enemigos o simplemente a los que sus amos les dicen qué hay que odiar.

El mejor ejemplo de una sociedad medieval corrupta y en decadencia absoluta, totalmente dependiente de su señor, a quien obedecen ciegamente sin chistar. 

Autómatas educados y moldeados a la perfección por el fascismo y el comunismo, para resistirse subliminalmente a toda aquella doctrina libertaria o democrática. 

Regresando siempre a la esclavitud cómoda y conveniente, para toda aquella sociedad que no pretende pasar jamás de zope a gavilán, el eterno conformista, el mantenido, el muerto viviente, el esclavo por elección, la sociedad zombi dirigida por los otrora hijos de Stalin y los de la gran Putin. 

Vaya pueblo tan acabado y tan maldecido, producto de la deformación absoluta del ser humano y la vocación por la sumisión al mal. 

Retratado por toda la historia y condenado aunque no les pese, a convivir y servir al inframundo, a la podredumbre, al mal. 

Luego de la Barbarie del holomodor donde condenarán a morir por hambre a más de diez millones de ucranianos, a un ritmo de veinticinco mil personas por día, vorágine conmemorada cada mes de noviembre desde hace casi un siglo, vemos con estupor cómo se repiten nuevamente las carnicerías y las matanzas de civiles, los bombardeos indiscriminados, el ataque a la infraestructura, todo con tal de aniquilar y hundir en el infierno a un valeroso pueblo Ucraniano cuyo único pecado es querer vivir en Libertad. 

A lo que la humanidad debe preguntarse realmente qué más podemos esperar de los rusos, ¿será que solo más muerte, dolor y destrucción? o hay todavía algunos rusos dignos para frenar al Führer de Rusia Vladimir Putin quien continúa clamando insaciablemente por más y más sangre, amenazando con la utilización de armas nucleares, enviando a sus jóvenes soldados a morir como moscas y a continuar presumiendo que puede acabar con el mundo, lo cual de continuar así no dista de poder ser una realidad.







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Julio César Godoy Anleu

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Author: Maria Suarez