La azucarización irresponsable

Hablar de este tipo de impuestos con este Congreso, clase política y tecnocracia tributaria es pedirle peras al olmo.

En  mi columna pasada sobre la deuda del Estado al IGSS gustó una frase que afirma que cuando la población envejece más caro se hace mantener la atención a la salud, debido a la azucarización de la sociedad y proliferación de comida chatarra:  ello impulsa la pandemia de  diabetes graves, cáncer, enfermedad renal y obesidad. ¿ cómo lo está previniendo el mundo civilizado?. Con dos grandes herramientas: impuestos al azúcar y comida chatarra y etiquetado de alimentos.

Hablar de este tipo de impuestos con este Congreso, clase política y tecnocracia tributaria es pedirle peras al olmo: sólo basta con observar las descabelladas iniciativas de ley recientes como eliminar el impuesto de solidaridad, bajar la tasa del IVA y la permisibilidad de la SAT y los registros mercantiles a la proliferación de empresas Off shore de los gremios de azucareros y palmeros.

Empecemos entonces por el etiquetado de alimentos, que es parte de propuestas que ya han avanzado en el Congreso con diversas iniciativas como la 4806 que dispone proteger la salud de infantes y adolescentes que asistan a establecimientos escolares públicos y privados. 

Además está una iniciativa empujada por el Frente Parlamentario Contra el Hambre, Capítulo Guatemala sobre promoción de la alimentación saludable.La misma coloca sellos de advertencia nutricional al frente del empaque de productos preenvasados, que son visibles para el consumidor y regula la publicidad y promoción de alimentos hacia menores de edad. Toda su visión y propósito está encaminado a prevenir las enfermedades crónicas, degenerativas y no transmisibles. La iniciativa aplica para los alimentos y bebidas preenvasadas altos en nutrientes críticos. Y no limita los estándares de elaboración de cada empresa.

La misma motivó a la conformación de diversos gremios  cuya labor es irle quitando dientes, y victimizando a la pequeña y mediana empresa a la que siempre colocan, como carne de cañón,  los corporativos grandes consumidores de agua y recursos del ambiente.

De acuerdo con el INCAP las políticas para crear ambientes alimentarios saludables son vitales y se hace eco que desde el 2017 el consejo de Ministros regionales de salud ha propuesto un Reglamento Técnico Centro Americano de etiquetado frontal de advertencia nutricional, que recoge ejemplos de una ley aprobada en Argentina.

En México, la revista Health Affairs demostró recientemente que las compras de bebidas azucaradas siguieron decreciendo luego de la aplicación del impuesto. En Guatemala un impuesto específico de tal naturaleza bien podría no sólo restringir compras sino alimentar el presupuesto del programa de Enfermedad, Maternidad y Accidentes del IGSS. Acabemos entonces con esta azucarización irresponsable.







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Édgar Balsells

Investigador del Área Socioeconómica del IPNUSAC. Interesado en la acción colectiva

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Author: Maria Suarez