La economía circular y la biodiversidad son dos temas importantísimos para la recuperación económica con bajas emisiones de carbono. La gestión de residuos y otras pautas a nivel mundial han marcado la importancia de esta economía circular, para hacer eficientes los recursos y la biodiversidad, como adaptación al cambio climático.
Asimismo, la implementación de prácticas verdes y sostenibles contribuyen a la reducción del impacto ambiental dentro de las empresas, por lo que contar con las herramientas empresariales necesarias para la adaptación y resiliencia al cambio climático es imprescindible para el desarrollo de proyectos eficaces a nivel ambiental.
Cabe destacar que vivimos en un mundo globalizado, en donde las buenas prácticas ambientales cada día cobran más relevancia. En Guatemala, ya contamos con varios sectores industriales (energía, alimentos y bebidas, plásticos y manufactura, entre otros) que están implementando un desarrollo basado en la ecoinnovación como un vehículo a la sostenibilidad.
Sin duda alguna, los modelos de negocio están migrando. Ahora muchos de ellos se involucran en el uso eficiente de los recursos y en la generación de empleos verdes. De igual manera, dentro del Acuerdo Gubernativo 164-2021, “Reglamento para el Manejo Integral de los Residuos Sólidos Comunes”, el modelo de economía circular se incluyó para que las empresas puedan contar con métricas e indicadores que permitan incluir la innovación y la tecnología, lo que se traduce en reducción de costos y en la sustitución de ciertos insumos.
En la actualidad, es indispensable promover y fortalecer la participación interinstitucional, nacional e internacional para implementar buenas prácticas ambientales. Es por ello que, en Cámara de Industria de Guatemala (CIG), en alianza con el Centro Guatemalteco de Producción Más Limpia (CGP+L), recientemente realizamos el II Congreso de Economía Circular y Biodiversidad para facilitar información técnica, metodologías, herramientas e iniciativas sobre la aplicación de los principios de la economía circular.
El congreso se dividió en dos partes: la primera se enfocó en abordar la ecoinnovación y su relación con la economía circular, mientras que en la segunda se presentaron herramientas para el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas, por medio de economía circular. De igual forma, se discutió la valorización de la biodiversidad desde el sector industrial del país y la forma en la que se está adaptando a la variación del clima.
Es preciso mencionar que en CIG, el cuidado del medio ambiente ha sido un tema primordial. Desde hace más de 25 años, la institución ha trabajado en el fortalecimiento del desarrollo ambiental del país a través de su Comisión de Ambiente, y de la Comisión de Ambiente y Energía del Capítulo Nacional de la International Chamber of Commerce (ICC, por sus siglas en inglés), de la cual tiene la representación. Se ha participado activamente en diversos foros, mesas técnicas e instancias oficiales que se ocupan de abordar la temática ambiental para motivar a la industria a realizar una operación sostenible dentro de todos sus procesos productivos.
Como representantes del sector empresarial del país tenemos una gran e importante responsabilidad: alinear nuestras operaciones en búsqueda de una sostenibilidad industrial que no es más que una forma ambientalmente responsable de llevar a cabo nuestras operaciones.
Es fundamental que los distintos sectores del país contribuyamos al desarrollo del país, a través de la adopción de herramientas y metodologías sostenibles. Animo a todos los guatemaltecos a que continuemos promoviendo la sensibilización, capacitación y comunicación ambiental para lograr el correcto desempeño ambiental empresarial a nivel país.