Un fiasco para el Estado: la autopisata Palín – Escuintla

Algunos miembros del sector privado organizado de Guatemala, hacían mofa de la izquierda sandinista, algunos años atrás, por las piñatas con los recursos del Estado nicaragüense. Pues bien, en Guatemala, ha sido el pacto de corruptos quienes se han recetado varias piñatas con los recursos del Estado guatemalteco, cuyos verdaderos propietarios somos los ciudadanos contribuyentes del erario público. Un ejemplo, vergonzoso, es la autopista Palín Escuintla.  Fue construida con un préstamo que el Estado de Guatemala contrajo por Q334 millones. Dicho préstamo lo obtuvo con el Banco Centroamericano de Integración Económica –BCIE– por US$50 millones. De tal manera, que inversión privada en este caso en sus inicios no hubo. Veinticinco años después de la concesión realizada a la empresa Marhnos, ésta obtuvo, según informe de la Dirección de Concesiones y Desincorporaciones del Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda a marzo de 2023, un ingreso de Q2 mil 442 millones 116 mil 236.76 (US$317 millones 475 mil 110.8). De esos ingresos, el Estado de Guatemala percibió solo Q21 millones 403 mil 74.88, correspondiente al 1% del total, más Q260 millones 210 mil 331.4 (US$33 millones 827 mil 734.08) por concepto de IVA, todos estos ingresos pagados por los ciudadanos que la usaron por medio del peaje. Bajo esa acción la empresa Marhnos, ha cobrado Q2.4 millardos por concepto de peaje. En suma, quien no invirtió un solo centavo en la construcción de la autopista, que no se endeudó, es quien obtiene la vasta mayoría de los ingresos generados por el proyecto. Marcador parcial, por el momento: Marhnos Q2.4 millardos. Guatemala: Q281.6 millones. ¿Qué clase de empresarios son estos? ¿Y qué clase de Gobierno y de Congreso de la República autorizó este negocio? Para aclarar este fiasco hay que conocer que otros costos incurrió la empresa Marhnos en la gestión de la autopista. Por ejemplo, de los ingresos obtenidos la empresa tendría que construir una carretera de dos vías, entre Escuintla y Puerto Quetzal. La cual fue construida de 43 kilómetros y es la vía que va hacia aquel puerto. Costó Q168 millones y a esta vía no debía la empresa darle mantenimiento. También habría de conocerse los costos de mantenimiento y otros gastos incurridos por la empresa durante estos 25 años, para saber el verdadero tamaño contable del fiasco y determinar de cuánto fuera la inversión que la empresa realizara en este fantástico negocio para ellos. Me temo que de tal forma, que del mismo cuero, salieron las correas. Ante estos resultados: ¿Qué profesional de las ciencias económicas que se precie de serlo, puede creer que este es un buen negocio para el Estado de Guatemala y  especialmente para sus ciudadanos? La gran pregunta es saber cuál será el futuro de la Autopista Palín Escuintla y de la nueva concesión hecha de la Autopista Escuintla-Puerto Quetzal. ¿Infraestructura para el desarrollo? ¿De quiénes?

Clique aqui para el articulo completeo

Author: Maria Suarez